30 may 2008

ATAQUE

Los libros no muerden, pensé. Aunque tuve que rendirme a la evidencia después del segundo ataque. Con el brazo aún sangrando coloqué un ladrillo sobre la tapa de las Obras Completas de B. y llamé a mi madre para contárselo. “Te advertí hace veinte años que no leyeras tanto” me dijo. Iba a replicarle cuando oí al ladrillo caer. Después un golpe seco sobre la yugular me dejó sin habla. Sentí como algunas letras se introducían en mi sangre. “El universo (que otros llaman la Biblioteca)” comencé a explicarle “se compone de un número indefinido, y tal vez infinito…” Pero mi madre cortó dejándome desangrado.

28 feb 2008

ESCUCHA LA PALABRA DELIRANTE DEL SEÑOR

“España se rompe”, “los católicos están siendo perseguidos” por los rojos resucitados nietos de los muertos republicanos en la Guerra Civil – como es caso de José Luís Rodríguez Zapatero, cuyo abuelo fue fusilado por los franquistas, “la familia está amenazada” porque el único matrimonio que merece llamarse tal es entre un hombre y una mujer – en alusión a la ley que permite las bodas gays, “el gobierno se ha rendido ante ETA”. El oyente de la cadena COPE, la segunda radio más escuchada en España, puede llegar a creer en ciertos momentos que el país está al borde de una segunda confrontación civil. La emisora, propiedad de la Conferencia Episcopal, es la punta de lanza de la estrategia del Papa Benedicto XVI para movilizar al catolicismo más radical participando activamente en la lucha política por desplazar del poder al Partido Socialista, autor según la cadena de las mayores tropelías que se hayan cometido en el gobierno de España desde los tiempos de la República.
Ni siquiera el Rey Juan Carlos se ha salvado de la contraofensiva clerical. El periodista estrella de la cadena, Federico Jiménez de Losantos, que conduce el popular programa de la mañana, ha llegado incluso a pedir la abdicación del Rey por considerar que es demasiado amigo de los socialistas, con los que supuestamente se lleva mejor con el Partido Popular y sobre los que no ejerce su poder moderador. El monarca se enfadó tanto que cuando una de las amigas políticas de Losantos, la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, del ala más dura del PP, le pidió un “trato más humano” para con el periodista, le respondió con cajas destempladas al mejor estilo “Por qué no te callas”. “Le he dicho a Rouco Varela – cardenal de Valencia y uno de los más conservadores de la jerarquía – que recen menos por mi y la monarquía y se ocupen más de la Conferencia Episcopal que controla la COPE”. En la cena privada en la que ocurrió el incidente se hallaba incluso el embajador argentino Carlos Bettini, que fue testigo del episodio.
Pero la lengua de Jiménez de Losantos es mucho más larga y ya le ha costado a la cadena miles de euros en condenas judiciales. El periodista fue, junto al diario El Mundo, uno de los principales promotores de la famosa “teoría de la conspiración” que intentó atribuir los atentados islamistas del 11 de marzo de 2.004 primero a ETA, tal y como hizo el PP aún en el gobierno esos días, y luego a una supuesta confabulación entre los separatistas vascos, el terrorismo islámico, los servicios secretos marroquíes y policías afiliados al Partido Socialista. Semejante desatino descartado por la justicia en la sentencia del juicio del 11-M que concluyó el año pasado, le ha costado una demanda por parte de los policías implicados que está pendiente de resolución judicial. El Sindicato de Policías llegó a llamarlo “el terrorista de la Iglesia”. Según Jiménez de Losantos, el PP fue desalojado del poder en 2.004 por un “golpe de estado”.
Entre los enemigos que el conductor y la cadena han sabido cultivar, el principal es sin duda alguna José Luís Rodríguez Zapatero. “Liberticida”, “nieto del anticristo”, “niña del exorcista”, “enemigo del catolicismo”, el primer ministro español es “el diablo” personalizado. La tensión con el gobierno llegó a extremos tales que la diplomacia española de quejó directamente al Vaticano de los ataques de la COPE, dándole un cariz similar al de una injerencia en asuntos internos de un estado extranjero.
Maoísta en su juventud y neocon de los primeros, cuando pocos se animaban a tanta barbaridad, Losantos fue también el autor de la broma a Evo Morales, cuando apenas unas horas después de su triunfo electoral un actor del programa, que imita a la perfección a Zapatero, lo llamó para felicitarlo como si fuera el primer ministro español y comenzó a hacerle un discurso de apoyo a su alianza con Hugo Chávez y Fidel Castro que dejó al flamante presidente boliviano desconcertado. Después Federico dijo que Evo era un “indio vendedor de coca”. El episodio terminó con un incidente diplomático y un pedido de disculpas de las autoridades españolas a Bolivia. La Iglesia ni siquiera se pronunció.
Mientras compara a los catalanes con Adolf Hitler y los acusa de querer “anexionarse partes de España”, habla de “invasiones musulmanas” cada vez que una patera con africanos llega a las costas del país y llama “el gorila rojo” a Hugo Chávez, Jiménez de Losantos cumple también con su rol de movilizador de multitudes hacia los actos que promueve la jerarquía eclesiástica en “defensa de la familia” y en los que se pueden oír discursos del Papa Benedicto XVI en directo en un nuevo concepto de mitin global. En la última de estas manifestaciones, que tuvo lugar el pasado 30 de diciembre, los obispos llegaron a afirmar que el gobierno de Zapatero violaba “los derechos humanos” ante una multitud enardecida en las calles de Madrid.
Son también católicos movilizados por las ondas envenenadas de la COPE los que boicotean las clínicas abortistas, hasta el punto tal de que éstas por primera vez en la historia convocaron a un paro para protestar por el acoso, mientras llaman a los jueces y alcaldes a alegar “objeción de conciencia” para no casar a los homosexuales en una clara apelación a la insubordinación civil contra una ley aprobada por el parlamento. “Con Zapatero no hay libertad” se queja ante sus acólitos cada mañana Jiménez de Losantos. Cómo sería si la hubiera.

14 ago 2007

CINCO RAZONES POR LAS QUE NO ME GUSTA EL DOCTOR HOUSE





I

Según Zygmunt Bauman “Gran Hermano” atrae a multitudes muy diferentes entre sí porque está organizado como un inmenso ritual colectivo en el que temor de los seres humanos a ser “expulsados” puede ser banalizado y difuminado por esa gran “expulsión” que se produce en el programa con regularidad. El enorme éxito del radical y extravagante Doctor House tiene raíces similares. Está basado también sobre el miedo, aunque aquí cobre derivas diferentes.
El miedo que al parecer sustenta el éxito de House es el mismo que nos inspiran los hospitales y, en general, toda la medicina moderna. Basta observar con detenimiento ciertos patrones establecidos por los guionistas a lo largo de cada capítulo unitario de la serie para hacer un registro minucioso de esos temores de la gente de a pie. Los pacientes, a lo largo de cada uno de los episodios, se comportan en base a un estereotipo que resume los mismos temores del público ante la medicina anónima y masificada de nuestros días. Recelan indefectiblemente del sistema en general y de los consejos de los médicos en particular, a los que contemplan como personas despreocupadas de su salud, deseosas de experimentar nuevos compuestos químicos con ellos y a los que se les puede llevar a juicio en cualquier momento. Habitualmente, si no es el paciente es su familia, es decir el sujeto de la cura y su entorno se transforman en la serie en los peores enemigos a la hora de vencer la enfermedad.
House y sus colegas hacen uso de los más variados artilugios para tratar con la “ignorancia” de esos simples mortales que “no comprenden” las razones de la medicina moderna y que por lo tanto deben ser engañados para poder ser curados. Y, también con gran regularidad, los médicos triunfan y demuestran, salvándole la vida a los remisos, que ellos tenían razón, reforzando de este modo la autoridad de la ciencia y del médico que la ejerce de un modo como no se había visto nunca antes en la televisión de consumo masivo.
Es posible entonces comenzar a elaborar una especie de “decálogo de enseñanzas” que va dejando el huraño doctor en su camino. Moraleja número uno: es mejor no patalear ni desconfiar de los médicos, sino dejarlos hacer. Ellos saben lo que hacen. Detrás del anónimo sistema hospitalario que nos trata como números debe haber, ojala lo haya, un experto doctor House que se encarga de velar por nuestra vida.


II

Una de las máximas más populares de House es “El paciente siempre miente”. Su espíritu de detective decimonónico lo lleva a emular a Sherlock Holmes, hurgando a piacere en la vida privada de los enfermos siempre en nombre de la benemérita ciencia. El fin justifica los medios, sostiene House en cada acto. Drogadicciones, oscuras depresiones, conflicto familiares, de todo se oculta en la selva densa del paciente posmoderno. Culpas, pecados, que se ocultan para evitar ser señalados como trasgresores de la normalidad ante la real institución médica. House se vuelve entonces una especie de agresivo sacerdote contemporáneo que fuerza la confesión para salvar la vida al enfermo.
Si la ciencia médica no hubiera puesto tanto esfuerzo a los largo de los últimos sesenta años en elaborar todo un catálogo de “normalidades” físicas y psicológicas, las habilidades detectivescas de House no tendrían sentido. Pero eso en la serie nadie lo dice. La moraleja número dos se cae de madura.

III

Otra constante a la que recurren los guionistas tiene que ver con el abuso de enfermedades raras que suelen padecer los pacientes del carismático doctor. Cosas raras que vienen de un mundo exterior que cada vez se vuelve más incomprensible y agresivo para los buenos cristianos televidentes que sienten verdadera aprehensión ante la sola mención de esas plagas modernas que envía la naturaleza para destruirnos. House se transforma entonces en una especie de padre putativo o mejor dicho, un dios racional que hurga en el misterio y termina siempre por resolver la encrucijada. Moraleja número tres: “la razón siempre vence a las fuerzas oscuras”. (la razón médica, obviamente)
El paciente no tiene defensas cuando está fuera y una vez dentro (enfermo), deberá someterse a una investigación externa que tratará de descubrir que fuerza del mal lo ha atacado. A veces el paciente muere. Pocas veces.

IV

La serie en sí es truculenta y está emparentada en esto con otro gran batacazo televisivo de los últimos tiempos: “CSI”, en todas sus versiones. Tanto House con los avispados detectives son maniáticos del detalle y las cámaras se introducen a menudo dentro del cuerpo de víctimas y enfermos con alevosía, para mayor goce de los morbosos espectadores. Nuestro cuerpo habla, se nos dice, incluso después de muerto. Y, siguiendo a Bauman, ese mensaje que emite funciona como un modo eficaz de ahuyentar el horror a la muerte. No sabemos si hay vida después, pero al menos hay mensaje. Lo mismo ocurre cuando enfermamos. Nosotros, en teoría, según los cánones de esta serie, “no sabemos por qué”, pero nuestro cuerpo “sí lo sabe” y habla por nosotros. Pero para eso hay que penetrarlo y cuando más extrema sea esa penetración más placer televisivo sentiremos liberando la angustia que nos preocupa el sólo hecho de imaginar que cosas como las que estamos viendo pueden estar ocurriendo ahora mismo en nuestro propio cuerpo sin que lo sepamos. Esta pasión por la sangre y el destripe de los pacientes alcanzó su punto culminante en un reciente episodio de la tercera temporada donde House irrumpe en la sala donde se operaba a un paciente, aún cuando ni siquiera está autorizado a hacerlo, y contra la voluntad del médico que dirige la operación le extrae los intestinos al enfermo en busca de la causa de la enfermedad. La cámara se detiene con morbo mientras las tripas del paciente pasan lentamente por las manos de House como si fuera una vulgar ristra de chorizos. Hay algo medieval en esa escena. Algo del Bosco y su Infierno Musical que dice mucho de los tiempos que estamos viviendo. El espectador entonces trata de apartar la vista ante el horror, pero no puede y en fondo es tranquilizado por la pericia del doctor que vuelve a poner las tripas en su sitio. Moraleja número cuatro: “No tengáis miedo de la medicina, te destripa y te penetra por tu bien”. Ahora reza para que no seas tú el que está en ese quirófano.

V

Cuando nuestros periódicos cotidianos están llenos de noticias de distraídos médicos que se olvidan los instrumentos de operar dentro de sus pacientes, el doctor House viene a tranquilizarnos con su mensaje de súper héroe de los hospitales modernos. Hace apenas unos días el Servicio de Salud madrileño tuvo que indemnizar a la familia de una persona a la que enviaron, después de muerta, a que se someta a tratamiento psiquiátrico, ya que según los médicos se estaba inventando los síntomas del cáncer que acabó con su vida. Nunca veremos en el doctor House un capítulo en el que suceda algo parecido. En el mundo idílico de la serie se da por supuesto que todos los que trabajan allí son personas venerables que sólo pondrían en juego su ética profesional si con ello ayudaran a librarse a un paciente de su enfermedad. En el sutil juego del bien y del mal que despliega la serie, el mal está encarnado o por los secretos del paciente o por la enfermedad en sí, nunca por el médico que se encuentra del otro lado. En el territorio del médico hay luchas de poder, egoísmos y muchos “defectos” personales de cada personaje que hacen más atractiva la serie, pero jamás “el mal” entendido como mala praxis interesada, egoístas intereses económicos, etc. Moraleja número cinco: “El paciente se equivoca, y hasta puede llegar a ser culpable. El médico sólo comete errores, y siempre tiene buena intención”.

continuará...

9 ago 2007

EL DIA QUE SECUESTRARON "EL JUEVES"


Los redactores y directivos de la revista satírica española “El jueves” no se lo podían creer cuando los teléfonos de la redacción comenzaron a tronar luego de que se hiciera pública la noticia de que el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo había ordenado el secuestro de todos los kioscos del país de la última edición del semanario publicada el pasado miércoles. El delito: injurias a la Corona. La revista quiso burlarse de la decisión del primer ministro José Luís Rodríguez Zapatero de otorgar 2.500 euros a cada pareja que tenga hijos desde ahora en adelante, calificándola de electoralista y debajo del cartel que anunciaba la generosa dádiva estatal colocó una caricatura del príncipe Felipe de Borbón haciendo el amor con su mujer Leticia, al tiempo que le dice: “¿Te das cuenta? Si te quedas preñada… ¡Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida!”.
Al día siguiente de la publicación del semanario humorístico el programa sensacionalista de la cadena Tele Cinco “Aquí hay tomate” le dedico una extensa y escandalosa cobertura a la portada, lo que pudo haber originado la reacción inesperada de la Fiscalía del Estado que solicitó al juez que en virtud de los artículos del Código Penal que prohíben injuriar a los miembros de la monarquía cuando se encuentran “en el ejercicio de sus funciones” proceda al secuestro de la revista. Sin percatarse del escándalo que estaban a punto de provocar, los abogados del estado dieron por sobreentendido que el Príncipe se hallaba en pleno “ejercicio de sus funciones”, y consideraron además que se había representado a la real pareja "en actitud claramente denigrante y objetivamente infamante" (sic).
A la redacción de El jueves la noticia los agarró tan desprevenidos que ni siquiera habían podido localizar a su abogado a últimas horas de la tarde, cuando los teléfonos de la redacción comenzaron a sonar. La primera reacción de la revista fue publicar en su página web un texto titulado “¿20 de julio de 2.007?” en el que explicaban su sorpresa. “A los que nos preguntan el por qué del secuestro… No sabemos qué responderles. El Jueves ha publicado decenas, cientos de dibujos sobre la familia real. Incluso hemos publicado un libro, “Tocando los Borbones” () Somos humoristas gráficos y trabajamos concientes de que nuestra obligación, lo que nos piden los lectores, es que exploremos el límite de la libertad de expresión” afirmaron en su página web. “Si nos pasamos para eso están los tribunales, pero… ¿un secuestro? ¿la policía recorriendo los kioscos de todo el país retirando nuestra revista? ¿De verdad escribimos esto el 20 de julio de 2.007?”
La noticia no pasó desapercibida en la blosgfera que inmediatamente reaccionó solidarizándose con la revista y la, a estas alturas, archifamosa portada comenzó a reproducirse en todos los medios de comunicación logrando que a horas de la tarde el chiste sobre el Príncipe y Leticia estuviera en boca de todos. Con excepción de la tímida Federación de Humoristas Gráficos que consideró que El jueves se había “pasado” de la raya, los sindicatos de periodistas, Reporteros Sin Fronteras, el sindicato Comisiones Obreras y partidos políticos de izquierda no tardaron en manifestar su apoyo al semanario censurado y calificaron a la medida de contraproducente y contraria a la libertad de expresión.
Pero la polémica está lejos aún de cerrarse. Para agravar aún más las cosas, la Fiscalía del Estado pidió horas después del secuestro que la justicia también clausurara la página web de la revista y, aunque descartó que se vayan a desarrollar acciones judiciales de censura a otros medios, sugirió a las empresas de comunicación que se abstengan de reproducir la caricatura que dio lugar al auto judicial, para tratar de evitar con eficacia lo que se pretendió impedir con el secuestro del semanario. Aunque la difusión del incidente a través de la masificada internet ha vuelto ya inútil la pretensión del fiscal Miguel Ángel Carballo. A la redacción de El Jueves tampoco le sentó muy mal la noticia, que se tomaron con mucho humor. Al alicaído semanario le vendrá bien el inesperado golpe publicitario. Como afirmaba ayer una participante en uno de los multitudinarios chats que trataron la noticia “¡Cuánto hace que no compro El Jueves! Ahora me dieron ganas”.

8 ago 2007

LA BUENA FORTUNA DE LEER A GORAN PETROVIC


Durante los últimos años la literatura autoreferencial inundó el escenario en un intento, paralelo al cine, de transformarse en "la última literatura posible". En un escenario en el que ya no había nada que decir, se vuelve a decir los mismo, pero con ironía. Es el procedimiento clásico de la literatura posmoderna. Fuera de estos experimentos las últimas dos décadas han dado poco de sí en lo que respecta a nuevos magos de las letras. Hechiceros hemos visto bastantes, verdaderos magos muy pocos. Goran Petrovic es uno de ellos. Su novela LA MANO DE LA BUENA FORTUNA (Sexto Piso, 2006) es un prodigio difícil de describir, un libro dentro de otro libro que a su vez son mil libros pero que es uno solo, y que se ubica en la frontera exacta donde la auto referencia se vuelve parodia, ácida pero no bestial. Petrovic no se pretende vanguardia de nada ni viene a criticar a nadie, aunque su obra es una crítica feroz a la tendencia vacua de la literatura contemporánea sólo por el hecho de no ser vacua ella también.
La historia es muy simple. Un joven corrector de una revista de mala muerte recibe el encargo de "corregir", pero de un modo un tanto invasivo, una curiosa novela escrita por un serbio a principios del siglo XX llamado Anastas Branica, que tiene la curiosa particularidad de que en ella nunca pasa nada, sencillamente porque no hay personajes. Ese libro que Branica escribe en pleno furor del surrealismo es el mismo libro que se escribe cada día en los stands de nuestras actuales librerías, según parece. Pero las apariencias engañan. En el libro en cuestión no sucede nada porque en realidad se trata de la descripción minuciosa, con olores incluidos, de una casa de ensueños, una casa que el autor de la novela dedica a su más ferviente lectora, una mujer a la que sólo encuentra en los libros.
He aquí la primera gran ruptura de Goran Pétrovic que a su vez es un regreso a las fuentes del romanticismo más ancestral. La mujer no sólo es el hada inspiradora, sino que el artefacto de la novela se construye como si se tratara de una casa donde ella habrá de ir a habitar sólo cuando lea las páginas que el escritor prepara para ella. Anastas Branica se deja la vida y la fortuna, heredada de su padrastro, en tratar de reconstruir esa casa de ensueños. A tal punto llega su obsesión que termina pagando a algunos emigrados rusos del periódo zarista, a viejos aristócratas venidos a menos, y a quién tenga en realidad un recuerdo valedero, para que le cuenten con lujo de detalles las características de cierta determinada vajilla, de una lámpara especial, de una cortina destinada luego a formar parte de la casa. Es tan perfecta su reconstrucción de cada detalle que la novela, titulada "Mi Legado", atrapa incluso la atención de un burócrata comunista de la época de Tito que se dedica a pescar lectores infraganti de libros prohibidos.
Pero más allá de las innumerables lecturas meta literarias que se le pueden hacer a LA MANO DE LA BUENA FORTUNA, la novela en sí misma es una reivindicación a pecho abierto del romanticismo más visceral, ese que habla del Amor con mayúsculas, aunque se trate de un amor imposible, como la literatura misma, como los mismos libros. Porque los personajes de Petrovic viven fuera de la realidad, más allá del horizonte, cómo se lamenta sobre el final uno de los personajes. Cuando leen se vuelven impenetrables al poder de la historia. Natalia, la lectora por excelencia de la novela, que está enamorada sin consuelo de Anastas, aunque él escriba su novela para otra, cuando cree llegada la hora de leer prepara una mochila, con todo lo que le hace falta y le anuncia a su dama de compañía que va "a partir" por unos días. Se va a internar en un libro. Sin moverse de casa.
En su reciente libro, "El último lector", Ricardo Piglia señala que "hay siempre algo inquietante, a la vez extraño y familiar, en la imagen abstraída de alguien que lee, una misteriosa intensidad que la literatura ha fijado muchas veces. El sujeto se ha aislado, parece cortado de lo real". Ese "algo inquietante" es la base, la matriz, de la brillante novela de Goran Petrovic. Una de las más desafortunadas andanzas literarias del posmodernismo ha tratado de vaciar de contenido emocional al relato, volviéndolo una fría expresión cuasi numérica. Había que tomar distancia del sujeto y deslumbrar con una racionalidad casi gótica, llevando el discurso a su extremo auto referencial. El lector implícito en ese proyecto literario debía solazarse, gozar, con las piruetas intelectuales del autor, nunca con sus tripas. Las tripas pertenecían al mundo de la novela rosa de baja estofa, del policial más vulgar. O eran una lejana resonancia de la novela decimonónica, un elemento a esconder, a soslayar, a dejar de lado, como si se tratara de un síntoma de debilidad.
A Petrovic, por fortuna, nada de esto parece preocuparle demasiado, ya que ha decidido situarse en la frontera total. No sólo no descarta la auto referencia, sino que la lleva a límites difíciles de superar. Intentarlo sería como querer volver a deslumbrar en el cine con un buen western luego de "Los imperdonables" de Clint Eastwood.
Pero la operación no es sencilla. La obra de Petrovic funciona como una pieza de relojería en la que cada elemento guarda estrecha relación con su prójimo en medio de un "obra natural" en la que todos confluyen sin que nos demos cuenta muy bien cómo. Cuando la última página se cierra tenemos la sensación de haber sido colocados ante uno de esos espejos que fascinaban a Borges y hasta corremos el riesgo de quedar atrapados allí para la eternidad. Nosotros poblaremos de ahora en más las páginas de la novela, así como sus protagonistas "viven" en los libros que leen cada día. Y hasta es probable que nos encontremos alguien ahí, en el "mundo exterior", en la dura realidad a la que deberemos "renunciar" si queremos pertenecer al selecto club de los lectores perpetuos de obras perfectas. Si "La mano..." es perfecta, ahí estaremos leyéndola por toda la eternidad.
Sobre el final, la anciana Natalia comienza a olvidar las palabras y por lo tanto no puede subir a su dormitorio porque no recuerda cómo se llama el instrumento que se lo permite. "Escalera" le aclara entonces su dama de compañía (autentica revival a lo Tolstoi de una joven europea que sueña con aprender inglés). Sin el idioma ni siquiera podemos usar las cosas. Es más, si no fuera por él... ni siquiera podríamos crearlas. Ese es el mensaje que transmite esta extraña y fascinante novela, un verdadero hallazgo en el Mar Muerto de las letras contemporáneas.

29 jul 2007

PARA QUE NO LOS VUELVAN A PONER A PARIR

La poderosa Confederación empresaria española (CEOE) decidió ayer tratar de calmar las aguas luego de la tormenta mediática que dejó a su paso el almuerzo compartido el pasado miércoles en Madrid por la candidata presidencial Cristina Fernández de Kirchner y la crema del empresariado local. Y lo hizo con un inusual comunicado en el que destacan que “la gran mayoría de las intervenciones” que se dieron durante la comida “reconocieron mejoras significativas en la economía argentina” a la vez que reafirman que “el tono (de la reunión) fue en todo momento constructivo y estuvo presidido por el deseo común de ampliar en el futuro las áreas de colaboración entre Argentina y las empresas españolas.”
El mensaje es una respuesta en clave conciliadora a las declaraciones del presidente Kirchner en las que afirmó que “algunos empresarios son incorregibles” luego de que trascendiera la presión que ejercieron algunas de las empresas de servicios públicos privatizadas para que se actualizaran las tarifas luego de un eventual triunfo de Cristina en las elecciones de octubre.
Todo comenzó el pasado miércoles cuando un grupo de periodistas argentinos presentes en el edificio de la CEOE donde se desarrollaba el almuerzo a puerta cerrada entre Cristina y los empresarios logró colarse y escuchar parte de un tenso diálogo que mantuvieron la candidata presidencial y Francisco González, presidente del Banco Bilbao Vizcaya (BBVA). El alto ejecutivo puso en duda el modelo económico vigente defendido por el gobierno al que catalogó de poco claro. Una vez concluida la comida algunos empresarios vinculados a las empresas de energía eléctrica y gas presentes en el país dejaron trascender off the record a la prensa que incluso se le había planteado a la candidata presidencial una urgente recomposición de las tarifas públicas como un paso previo para lograr mejorar las inversiones del sector. “En la medida de lo razonable se comprometió a hacerlo” afirmaban estos trascendidos. En el entorno de Cristina se apresuraron a negar semejante compromiso y resaltaron que su respuesta había sido “Ustedes tienen que responder ante sus accionistas, nosotros ante los ciudadanos”.
Como no podía ser de otra manera, los trascendidos levantaron polvareda. El primero en preocuparse por lo que estaba sucediendo fue el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferranz, principal accionista de Aerolíneas y presidente del grupo turístico Marsans. Según fuentes consultadas por Página/12, el directivo español se preocupó “porque mientras la mayoría de los empresarios que estaban presentes no tienen ni siquiera necesidad de pedir aumentos tarifarios, ya que sus inversiones no dependen de ellos, las reacciones y los comentarios que se publicaron en la prensa dieron la sensación que todo el evento había girado en torno a esta cuestión tan delicada”.
Antes de que la sangre llegara al río, y contra su habitual costumbre de no publicar comunicados aclaratorios, la Confederación decidió ayer cortar por lo sano y enviar una señal conciliadora no sólo al actual gobierno sino también a la flamante candidata presidencial. En el texto reconocen que hubo “debates puntuales” y no desmienten que algunos los presentes pidieron una elevación de las tarifas de los servicios públicos, aunque prefieren hacer hincapié en que “se trató de una reunión muy productiva” en la que se decidió “emprender nuevos proyectos, mejorar los ya existentes y seguir trabajando juntos”. “El ochenta por ciento de los presentes” se murmuraba en cercanías de la CEOE “está contento con la situación actual y no quieren tener problemas con este gobierno ni con el próximo, si la senadora gana las elecciones. No queremos que nos vuelvan a poner a parir” concluían, en tono jocoso. El hecho de que el nuevo presidente de la Confederación, Díaz Ferranz, tenga inversiones en Argentina, algo que no sucedía cuando las riendas de la entidad las dirigía el áspero José María Cuevas, con quien Néstor Kirchner tuvo su ya mítico encontronazo, influyó seguramente mucho para que ayer la CEOE saliera a calmar las aguas con tanta contundencia.

21 mar 2007

PRESO Y ABSUELTO EN EL MISMO DIA

Oscar Guisoni
Página/12

Ayer se escribió un nuevo capítulo en las tumultuosas relaciones entre el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero y los separatistas vascos, cuando el líder de Herri Batasuna, brazo político de ETA, Arnaldo Otegi fue detenido por la Guardia Civil a primeras horas de la tarde. El máximo referente de los independentistas debía presentarse ante la Audiencia Nacional de Madrid ya que se celebraba un juicio en su contra por haber cometido apología del terrorismo en un acto de homenaje a la militante etarra fallecida Olaia Castresana. Otegi alegó que no podía hacerse presente porque se hallaba bloqueado por el temporal de nieve que sacude al norte del país. Las fuerzas de seguridad lo detuvieron en la casa de su pueblo natal Elgoibar, en la provincia vasca de Guipúzcoa y lo trasladaron en un avión militar a Madrid. Pero al llegar a la sede del poder judicial lo aguardaba una sorpresa: la fiscalía retiró la acusación y el dirigente vasco quedó inmediatamente absuelto, ya que no se había constituido ninguna acusación particular.
El episodio adquiere una especial relevancia política ya que las decisiones de la fiscalía suelen estar profundamente vinculadas a los intereses del gobierno de turno, aunque mantienen siempre un barniz de imparcialidad. Este gesto judicial y político se produce en un momento clave, cuando apenas faltan dos semanas para que venza el plazo de inscripción de las listas electorales que participarán en las próximas elecciones municipales y regionales que se celebrarán presumiblemente a finales de mayo.
Herri Batasuna tiene prohibida su participación en las elecciones luego de que el gobierno de José María Aznar reformara la ley de partidos políticos con el objetivo de excluir las fuerzas que justifican la lucha armada. Esta legislación fue fruto del último pacto antiterrorista celebrado entre el Partido Popular, en ese entonces en el gobierno y el PSOE en la oposición. En una entrevista publicada el pasado domingo por el diario El País, el nuevo ministro de justicia de la administración Zapatero, Mariano Fernández Bermejo, anticipó que el gobierno no estaba dispuesto a tolerar la participación de los independentistas en los comicios si antes no condenaban explícitamente la violencia.
Después de esa advertencia Otegi movió ficha y en declaraciones a Catalunya Radio consideró que era “un error” plantearse la construcción de un estado vasco independiente desde la lucha armada, un gesto que el gobierno consideró insuficiente. “No pueden hablar de errores cuando se trata de muertos” le replicó Fernández Bermejo.
Batasuna intentó, mientras tanto, pactar con los partidos nacionalistas vascos un modo de participación en las elecciones, pero el acuerdo se frustró cuando desde el PNV le dijeron que sin condena de la violencia, nada. Ayer, según fuentes socialistas y nacionalistas, se supo que los independentistas recurrirán a las agrupaciones vecinales para tratar de saltarse la estricta ley de partidos, renunciando de ese modo a defender la marca electoral de HB, cargada de simbolismo histórico.
Por detrás de esta lucha política se está desarrollando a su vez una durísima batalla judicial que añade complejidad a una situación ya de por sí bastante envenenada. Durante la pasada semana trascendió a la prensa que el sector más conservador de los jueces habría manipulado la composición de la sala del Tribunal Supremo que deberá juzgar a la plana mayor de Batasuna en otro de los tantos juicios pendientes que tienen sobre sus espaldas los independentistas. La situación es tan grave que el Fernández Bermejo ordenó una investigación minuciosa del caso alegando que “no nos podemos permitir el lujo de que la Sala esté bajo sospecha”. Y es que el Partido Popular aprovecha de la mayoría de jueces conservadores que supo nombrar en tiempos en los que gozaba de la mayoría absoluta en el parlamento, para sembrar de obstáculos el camino del gobierno hacia una solución negociada del conflicto vasco. Por si fuera poco, el PP también ha bloqueado el nombramiento de los nuevos integrantes del Consejo General del Poder Judicial, el organismo que designa a los magistrados, un órgano que todavía refleja la relación de fuerzas que existía antes de las elecciones que encumbraron a Zapatero en el poder. El PP exige que se le otorgue una minoría de bloqueo de 9 miembros sobre 20, algo a lo que el PSOE se opone alegando que no representa el porcentaje de votos que la derecha obtuvo en los últimos comicios.

8 feb 2007

UNA PROPUESTA PARA DESTRABAR EL CONFLICTO

Oscar Guisoni
Página/12

El brazo político de ETA Herri Batasuna dio ayer un paso inédito con el fin de encontrar un camino para resolver el conflicto armado que enfrenta al estado español con el grupo separatista desde hace al menos cuatro décadas. En una conferencia de prensa su principal referente Arnaldo Otegi propuso la creación de una nueva autonomía que una las actuales regiones del País Vasco y Navarra, los dos territorios reivindicados históricamente por ETA como pertenecientes al antiguo reino vasco. La auténtica novedad reside en el hecho de que Batasuna acepta que esta nueva autonomía se forme “en términos jurídicos dentro del estado español”, reconociendo de ese modo la Constitución de 1.978 a la que siempre consideró ilegítima.
La propuesta de Otegi ha sorprendido al gobierno que a través de diversas fuentes, tanto del PSOE como del propio poder ejecutivo, ha resaltado “el cambio radical” en el lenguaje de la ilegalizada formación política. Los socialistas han reaccionado de todos modos con mucha prudencia ya que esperan que Batasuna condene también los métodos violentos utilizados por ETA en su lucha independentista, una cuestión que ayer estuvo ausente en la conferencia de Otegi.
La propuesta, de todos modos, tiene sus bemoles. La Constitución española del año 1.978 tiene una curiosa disposición transitoria, la cuarta, en la que ya se hace mención a la posibilidad de que en un futuro la autonomía Navarra pueda llegar a integrarse con el País Vasco. Para ello, dice la carta magna, hace falta que se convoque un referéndum entre los ciudadanos navarros que tendrán la facultad de aprobar o rechazar la propuesta.
La propuesta de Batasuna va aún más lejos al sostener que este acuerdo tendría carácter transitorio y debería abrir las puertas a que los ciudadanos de la nueva autonomía puedan decidir “sobre su futuro político e institucional, quedando así garantizado que todos los proyectos políticos, incluido el independentista, puedan ser no sólo defendidos sino materializados" siempre que ese sea "el deseo mayoritario de la ciudadanía expresado en términos pacíficos y democráticos". Según Batasuna se deberían convocar primero dos referéndums, uno en Navarra y otro en el País Vasco, en el que se pregunte a la población sobre su voluntad de vivir en una autonomía unificada.
Mientras los socialistas afirmaban ayer que este giro de Batasuna representa un viraje fundamental de la agrupación hacia posiciones constitucionalistas nunca antes sostenidas, el Partido Popular – que gobierna en Navarra – se apresuró a descalificar a través de Mariano Rajoy la propuesta, a la que calificó como una broma.
La nueva solución ofrecida por Batasuna para destrabar las negociaciones interrumpidas entre el gobierno y ETA luego del atentado de Barajas el pasado 30 de diciembre puede transformase en un arma de doble filo para los independentistas, ya que los navarros no se han mostrado históricamente propensos a votar por formaciones políticas nacionalistas, al contrario de lo que ocurre en el País Vasco.
Esta nueva propuesta de Herri Batasuna no implica que los separatistas hayan renunciado a sus pretensiones sobre el territorio vasco radicado en el estado francés, ya que ayer han pedido también al gobierno de París que otorgue autonomía política a la región, algo que Francia ha rechazado históricamente ya que el país no está organizado como un estado federal.
Ayer durante la sesión de control al gobierno en el parlamento el Partido Nacionalista Vasco pidió también que se derogue la actual Ley de Partidos que impide a Batasuna participar en las elecciones por su apoyo al terrorismo, pero la propuesta fue rechazada por la administración Zapatero que a pesar de las buenas relaciones que mantiene con el PNV no está dispuesto a abrir ese canal hasta que la agrupación no rechace la lucha armada de modo definitivo.

15 ene 2007

PRESENTAN UN NUEVO PARTIDO POLITICO EN VALENCIA

Si la educación y la salud son un derecho básico, ¿por qué no la comida? Bajo esta sencilla pero demoledora premisa una nueva agrupación política se presentará a las próximas elecciones municipales en la ciudad de Valencia. Se desconoce todavía el nombre de la jóven mujer que será candidata a Alcaldesa, aunque fuentes próximas a la agrupación han señalado que se trata de una profesional cercana a los círculos teatrales de la ciudad.
El nuevo partido, que todavía no tiene nombre, ha definido el pasado fin de semana los elementos centrales de su propuesta política. Dicen estar cansados de la hipocrecía de los políticos de turno, razón por la cual llevarán al consistorio municipal su propuesta de asegurar la comida de los valencianos como un derecho básico e inalienable. "Todos hablan de mejorar la sanidad o de construir escuelas" afirma Ángel, el hombre encargado de ser el portavoz del grupo "Pero nadie enfoca el problema principal: la comida. ¿Has ido al supermercado ultimamente? La vida está cada vez más cara, el jabugo está por las nubes, ni hablar del precio de la langosta. ¡A dónde iran a parar así nuestras tradiciones culinarias!".
La agrupación tiene previsto también llamar a todos los valencianos que se encuentran pagando una hipoteca a dejar de hacerlo. "Los bancos se tienen que dar cuenta de que ya no podemos más" sostienen los creadores de la nueva agrupación política "si todos juntos dejamos de pagar las hipotecas, las cosas cambiarán... Podremos gastar todo ese dinero como corresponde. En juergas y salidas por la noche. Diez entradas a una buena discoteca ya son 500 euros. Así que no podemos seguir dudando... O hipoteca o discoteca." Los más radicales dentro del grupo han planteado la consiga "Discoteca o muerte" como posible lema secundario de campaña.
Según cuenta Raúl, periodista responsable de la futura campaña electoral, "la agrupación también propondrá que trabajen los que nunca lo hacen, y los que trabajan, que dejen de trabajar". Esta es una manera de proponer la igualdad, afirman.
Pero el derecho a la comida será la base de su ruidosa campaña. Los músico encargados de realizar la banda sonora de los anuncios electorales ya tienen el lema registrado. "¡Valencianos, a comer!". La misma leyenda estará plasmada en los carteles callejeros que la agrupación se presta a pegar en la ciudad para promocionarse.
Una facción interna de la agrupación, que responde a una mujer llamada Rosa, afirma que también crearan en el Ayuntamiento, si llegan a ganar, cosa que es verdaderamente difícil, una Consejería de la Risa. Rosa sostiene "que la risa no es considerada importante por la actual alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, razón por la cual ciertos cómicos son considerados persona non gratta en la ciudad. Cuando gobernemos, cada día la Consejería de la Risa convocará a una conferencia de prensa, para reir un rato con los colegas periodistas. Basta de caras serias y señores de traje y corbata en el ayuntamiento!".
El Movimiento por el Derecho a Comer, como se autodenominan los fundadores del nuevo partido, "dará también paella gratis todos los días en la puerta del ayuntamiento" y algunos días habrá también marisquito, pero de sorpresa".
La noticia ha sentado bien en los partidos políticos convencionales de la ciudad porque todavía no se enteraron.

13 ene 2007

España movilizada contra ETA

Oscar Guisoni


Dos multitudinarias manifestaciones, una en la ciudad de Bilbao, otra en Madrid, expresaron ayer el rechazo de la sociedad española a la violencia terrorista. Las marchas fueron precedidas por una fuerte polémica política que ha dejado al descubierto la profunda división existente hoy en el país en torno al modo en el que se debe proceder para acabar con ETA. El Partido Popular, que después de muchas ideas y vueltas finalmente no concurrió a ninguna de las dos convocatorias, terminó pagando con su aislamiento su burdo intento de aprovechar el atentado etarra del 30 de diciembre en el aeropuerto de Barajas para desgastar el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero. Es la primera vez, en los cuarenta años de existencia de la banda separatista vasca, que las fuerzas políticas españolas no se manifiestan unidas contra un ataque terrorista.
Ayer por la tarde en Madrid la escritora Almudena Grandes cerró con sus palabras en las que pidió con contundencia que “Eta abandone la violencia” la impresionante marcha que recorrió el centro de la ciudad y que culminó con un acto en el que el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en España (FENADEE), Santiago Morales afirmó emocionado que “los inmigrantes venimos aquí a compartir la riqueza, pero también compartimos el sufrimiento”, realizando un homenaje a los dos ciudadanos ecuatorianos asesinados por ETA en su último atentado.
El llamado a la manifestación que se realizó en Bilbao, la ciudad más importante del País Vasco, corrió por cuenta del presidente del gobierno regional, el lehendakari Juan José Ibarretxe, del Partido Nacionalista Vasco y estuvo rodeada desde un principio por la polémica. Ibarretxe convocó a la ciudadanía primero bajo el lema “Por la paz y el diálogo”, lo que provocó que el Partido Socialista vasco decidiera no concurrir, al interpretar que se estaba respaldando la continuidad de la negociación política con los independentistas. El brazo político de ETA, Herri Batasuna, se sumó en un principio a la marcha, aún cuando el gobierno vasco le hizo saber que su presencia no era bienvenida. El Partido Popular vasco se negó inicialmente a concurrir porque creía que la consigna no expresaba el deseo de la sociedad de acabar con la violencia.
Ibarretxe rectificó finalmente el lema de la convocatoria en un intento de ampliar el espectro político de la marcha y reconoció públicamente su error, considerando que sólo había contribuido a confundir a la ciudadanía. Satisfaciendo los deseos de socialistas y populares, el gobierno vasco incorporó la frase “Exigimos a ETA el fin de la violencia”. Desde el PSOE la respuesta fue inmediata: los socialistas se sumarían a la marcha e incluso invitaban a Batasuna a que mantuviera su voluntad de asistir, para demostrar así su voluntad de rechazar la lucha armada.
Herri Batasuna terminó desistiendo de su propósito de marchar junto a la ciudadanía vasca cuando el lema de la manifestación fue modificado. Una reacción previsible que confirma el aislamiento en el que se encuentra la izquierda radical después del atentado con el que ETA rompió sorpresivamente la tregua declarada el 24 de marzo de 2.006. Pero lo que no se esperaban los organizadores del acto era la negativa del Partido Popular a hacerse presente en la manifestación.
Un telenovela aún más confusa fue protagonizada por el PP a nivel nacional y terminó dejándolo también fuera de la marcha que ayer por la tarde convocó en Madrid a más de medio millón de personas. La manifestación fue propuesta originalmente por los dos sindicatos mayoritarios, UGT y Comisiones Obreras en conjunto con la Federación de Ecuatorianos residentes en España. La consigna que se propuso en un principio “Por la paz y el diálogo, contra el terrorismo” fue la excusa que utilizaron por populares para negarse a sumarse al acto. El PP entendía que el lema era confuso y que parecía un apoyo explícito a la política dialogante del gobierno hacia ETA antes del atentado de Barajas, por lo que exigía una condena explícita a la violencia como requisito para bajar a las calles.
Los organizadores del mitin no se hicieron rogar y en un último y desesperado intento por sumar al principal partido de la oposición al acto incorporaron la consigna “Exigimos a ETA el fin de violencia”. “Ahora ya no tienen excusas” advirtió al PP la vicepresidenta del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Pero los populares decidieron mantenerse en sus trece y en un confuso comunicado hecho público el día anterior a la marcha pidieron que las manifestaciones fueran desconvocadas. Este proceder causó un profundo malestar incluso entre los simpatizantes del PP, que en cientos de blogs y espacios de discusión en Internet llamaban a desobedecer la orden de su partido y a hacerse presente en las calles de Madrid., Hasta el periódico El Mundo, el medio más cercano a las posturas neoconservaodras de los populares, condenó ayer su actitud en un duro editorial en el que critica “la falta de cintura política del PP” que le ha dado “un balón de oxígeno” a Zapatero.
La manifestación madrileña estuvo secundada también por un impactante comunicado firmado por artistas e intelectuales, entre los que destacaban el Premio Nóbel José Saramago, Joaquín Sabina, Pedro Almodóvar, José Sacristán, entre otros. Los firmantes criticaron la actitud del Partido Popular en una conferencia de prensa en la que sorprendió por su dureza el discurso del argentino Federico Luppi, quien afirmó que “nos va la vida en crear un cordón sanitario contra este derecha cerril, troglodita, casi gótica. Esta es una derecha venenosa, terrible y perversa”.

La justicia toca a la puerta de Isabel Perón

Oscar Guisoni


Avejentada, envuelta en un elegante abrigo de piel negro que la protegía de la fría jornada madrileña y rodeada de un pequeño grupo de allegados que le evitó la humillación de ser esposada y escoltada por los agentes que procedieron a detenerla, así fue llevada ayer por la Policía española Isabel Martínez de Perón para ponerla a disposición de la Audiencia Nacional, que deberá comenzar de inmediato el trámite de extradición a la Argentina.
La ex presidenta residía en un discreto barrio de las afueras de la capital española desde que en diciembre de 1.989 había vendido la mítica finca “17 de Octubre” en la residencia de Puerta de Hierro, entregándole gran parte de los cuatro millones de dólares recaudados a las hermanas y herederas de Evita, tal y como se lo obligó en su momento la justicia.
La orden de detención, al contrario de lo que sucedió hace dos semanas con la librada con el ex comisario Almirón, llegó con más rapidez de lo esperado a Madrid, luego de que por la tarde la central internacional de INTERPOL con sede en Francia se la girara a sus pares españoles. La Policía española estaba advertida desde ayer por la mañana de que la justicia argentina había librado la orden de captura contra la ex presidenta, gracias también a la enorme repercusión que tuvo la noticia en la prensa local.
Isabelita llegó a la sede de la Audiencia Nacional a primeras horas de la noche y fue sometida a un examen por parte de un médico forense para determinar si se halla en condiciones de declarar ante la justicia. Según afirmaron los agentes que participaron en la detención, la ex presidenta se entregó voluntariamente apenas la policía tocó a su puerta. A través de su abogado había hecho conocer el día anterior su disposición a presentarse ante la justicia si finalmente se libraba la orden de detención en su contra.
De acuerdo al procedimiento habitual, será el juez Luís del Olmo de la Audiencia Nacional, el mismo que lleva la mega causa por el atentado islamista del 11 de marzo de 2.004 en los trenes de Madrid, el que le preguntará si desea ser extraditada o no a la Argentina. En el caso de que la ex presidenta esté de acuerdo, el traslado a Buenos Aires será inmediato. Si se niega, se abre un plazo máximo de cuarenta días para que la justicia española, en el marco de un proceso acelerado de extradición, determine si la misma se debe llevar a cabo.
Según ha podido saber Página/12 de fuentes vinculadas a la Fiscalía nacional, es muy probable que no se solicite un régimen de prisión para Isabelita, debido a su avanzada edad y al supuesto precario estado de salud en el que se encuentra. Algunas versiones apuntan a que sus crónicas taquicardias se han agravado, a la vez que son frecuentes sus enfermedades de origen nervioso. A partir de 1.987, sostienen las mismas fuentes, cuando fueron robadas las manos del general Perón al profanarse su tumba, empeoraron los síntomas de la enfermedad de Graves-Besedow, una especie de hipertiroidismo, que la ex presidenta padece.
La opción que está estudiando la Fiscalía española para evitarle el mal trago de la prisión es la de establecer la obligatoriedad de su comparecencia diaria ante la Audiencia Nacional o bien optar por una especie de prisión domiciliaria, que consistiría en mantener una guardia policial permanente en su casa. “Es una persona muy notoria y de edad avanzada, no creemos que intenté la fuga” afirman en la Fiscalía.
La noticia ha provocado un gran revuelo en España, donde su detención fue registrada por diversas televisiones y transmitida a todo país en los noticieros centrales de la noche. La prensa local hacía hincapié ayer en la notoriedad de la ex presidenta, en su vinculación al terrorismo de estado a través de la fundación de la Triple A durante su gobierno y a la curiosa carrera de la bailarina con formación básica que llegó a transformarse, por efecto de ese incomprensible fenómeno que es el peronismo para los españoles, en la primera mujer en América Latina en ocupar la primera magistratura.
Según comentan sus vecinos, la ex presidenta argentina vive recluida en su casa, de la que se ausenta en raras ocasiones o en los meses de verano donde se traslada a la aristocrática villa de Marbella a orillas del Mediterráneo.
Hasta hace algunos años todavía participaba activamente en obras de caridad y hasta se la podía ver, en tiempos del gobierno de Carlos Menem, en algunas recepciones en la Embajada Argentina en Madrid. En alguna de esas reuniones Isabelita manifestó que está preparando un libro con sus memorias, que en su opinión causarán más de un huracán político. “Todavía hay gente que me tiene mucho miedo” se ha ufanada ante su reducido grupo de amigos en más de una ocasión.
Sus amistades en España son también pocas y misteriosas. Aparte de un reducido grupo de argentinos que tienen relación con ella por motivos más familiares que políticos, Isabelita no ha perdido sus vínculos con la familia del ex dictador Francisco Franco. De hecho fue la fallecida Pilar Franco la encargada de traerla a Madrid luego de que los militares argentinos la liberaran en 1.981, después de haberla tenido cinco años detenida acusada de malversación de fondos.

18 dic 2006

LA CRISIS DE AIR MADRID

CUANDO LOS TRABAJADORES TIENEN LA PALABRA

Oscar Guisoni
Página/12

A los trabajadores de Air Madrid la crisis de la empresa los agarró tan desprevenidos que ni siquiera contaban con representación sindical. Pero ayer dieron la sorpresa y se transformaron de actores principales del conflicto cuando propusieron inesperadamente hacerse cargo de la compañía hasta mediados de enero con el objetivo de salvar lo que queda de la aerolínea antes de que sea demasiado tarde.
La iniciativa proviene del actual gerente Pablo Morera, quien junto a un grupo de ejecutivos, pilotos y trabajadores de rango medio elevaron al Ministerio de Fomento un plan de viabilidad con el propósito de mantener la línea aérea en funcionamiento hasta que finalice la campaña de Navidad el 15 de enero. Si el gobierno les acepta la propuesta, Air Madrid podrá contar antes del fin de semana nuevamente con su licencia de vuelo, aunque los que conocen los entresijos burocráticos de la aviación comercial en España dudan de que esto sea posible en un plazo tan breve.
Mientras tanto, el principal accionista, el misterioso empresario hotelero José Luís Carrillo, continuó ayer con su estrategia del avestruz. No apareció ante los medios de comunicación y tampoco desmintió públicamente la propuesta de los trabajadores, ni siquiera después de que estos afirmaran que estaba dispuesto a cederles gratuitamente todas las acciones de la línea aérea para que pudieran llevar adelante su propuesta de salvataje.
Los 1.300 empleados de Air Madrid se quejaron también ayer de la falta de información por parte de la empresa, que ni siquiera les advirtió del imprevisto cierre llevado a cabo el viernes. “Es una vergüenza” se quejaba ayer por la tarde María, una administrativa de la compañía “de todo nos tenemos que enterar por los medios, porque para los empresarios parece que ni siquiera merecemos un comunicado interno. No sabemos a qué atenernos”.
En la propuesta presentada por Pablo Morera al Ministerio de Fomento se especifica que la gestión por parte de los trabajadores sólo sería provisional, hasta que se pudiera encontrar un accionista capaz de inyectar el dinero que la empresa necesita para ponerse en marcha nuevamente. Ayer por la tarde corrió fuerte el rumor de que la agencia de viajes Marsans sería una de las principales interesadas en quedarse con la empresa.
La situación de todas maneras continúa siendo anómala. Según fuentes gubernamentales consultadas por Página/12, ayer se esperaba en Madrid que la compañía presentara formalmente la quiebra, recurriendo a una apresurada convocatoria de acreedores. Pero ello no ocurrió. El abogado de la empresa Pascual Pérez Ocaña explicó que la medida no se ha tomado todavía porque se está a la espera de saber qué hará la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) con los 7,5 millones de euros en concepto de pago de billetes pertenecientes a la aerolínea que tiene retenidos.
A última hora de la tarde se supo que la IATA iba a destinar esa cifra a garantizar la devolución de los pasajes comprados en España a partir del 1 de noviembre pasado, dando prioridad a los pasajeros que habían adquirido sus billetes a través de las agencias de viaje. Mucho peor lo tienen aquellos que han comprado pasajes a través de internet. Si Air Madrid presenta esta semana la quiebra es muy probable que estas personas pierdan todo su dinero. Esto se debe a que el IATA retiene durante dos meses sólo el dinero que ingresa a las compañías aéreas a través de las agencias. Los pagos on line van a parar directamente a la empresa.
El escándalo está tomando tales dimensiones que ya han surgido voces en Madrid que se preguntan acerca de la validez y los riesgos de una legislación que permite todo este tipo de desmanes en el mercado de la aviación comercial. Las agencias de viaje fueron las primeras en salir al ruedo ayer a través de AEDAVE (Asociación Empresarial de Agencias de Viaje Españolas), quien recordó que el sector viene reclamando desde hace tiempo a la Unión Europea que les exija a las aerolíneas la constitución de un fondo de garantía para evitar este tipo de imprevistos, similar al seguro que las agencias de viaje tienen constituido con ese objetivo.

15 ago 2006

La esencia de lo ridículo reside en aquello que es imperfecto o innoble pero que no produce daño ni dolor, del mismo modo que la máscara cómica muestra una expresión innoble o deforme, pero no doliente.
Aristóteles

7 ago 2006

LAS COSAS QUE TUVE QUE HACER PARA ENCONTRAR A MAGDALENA

Tuvo que dejar la tierra áspera para amar a Magdalena. Reseñó cada mañana la sangre que surgía del periódico. Vomitó la sopa. Cada tanto se miraba en el espejo y trataba de recordar el último mechón de pelo que le había tocado. Ella ya no estaba ahí y él tampoco.
Unos días antes de que muriera su padre abandonó también el desierto, lloró junto a la laguna, arrojó algunas flores en la tumba de su abuela. Cuando miraba la foto de la muerta sentía detrás de su espalda el aliento del diablo o de algo parecido. Un escozor, una cosquilla. Pero recordó a la mujer de Lot y no quiso girarse. No lo miró a los ojos y mucho después se arrepintió. Tendría que haberlo hecho.
Ahora Magdalena no estaba ahí ni en ninguna parte.
Compró un libro extraño. Un manual. Un escritor ignoto que parecía saber mucho de paranoias enseñaba a ser un detective. Pero no lo hacía con profesionalismo, sino como si se tratara de un manual de autoayuda. Algo así como “Aprenda a ser detective en diez días y olvídese de la neurosis”.
Soñó una noche con que encontraba a Magdalena. Se despertó sudado. Envuelto en un ligero vapor. Aturdido por la marea de un recuerdo impreciso. En el sueño Magdalena estaba con otro y él la miraba a través del ojo de la cerradura. Ella hacía el amor con el otro o algo así. Al menos estaban desnudos y parecía como que hacían el amor o hablaban, ella arriba, el otro abajo, con la cabeza debajo de una almohada. Entonces Magdalena se levantaba y se acercaba con un alfiler a la puerta.
En el sueño había un libro abierto, abandonado sobre una mesa de luz. Al lado del libro, unas llaves. Las llaves abrían una puerta. Detrás de la puerta estaba él mirando. En el piso había un DNI. Sólo recordaba el número pero no sabía a quien pertenecía. En el manual del buen detective supo que tenía que buscar al dueño de ese documento cuanto antes si quería encontrar a Magdalena.
Al día siguiente se compró un sombrero gris. Hacía mucho tiempo que nadie compraba sombreros en la tienda donde lo encontró. Estaba lleno de polvo. Olía como el desierto. Como la tumba de su abuela. No quiso sacudirlo por superstición y se lo calzó apretado sobre las orejas, el polvo le chorreaba sobre las cejas, la espolvoreaba las mejillas. Llevaba el manual debajo del brazo. Sólo le faltaba comprar un arma. Y averiguar a quién pertenecía el documento.
Pero es muy difícil comprar un arma en los pueblos del desierto. Más difícil que comprar un sombrero. El señor del almacén le ofreció un cuchillo que él rechazó con cortesía. Rechazó también una navaja y una escopeta por considerarla demasiado obvia. Eso sí, compró un alfiler. Y un manojo de llaves que no habrían puerta alguna. Llaves sin tallar. Sin forma.
Montado sobre un viejo Chevy atravesó la tierra muerta. Se detuvo junto a un cactus al que le sustrajo una espina enorme, del tamaño de un dedo de elefante. Abandonó el alfiler sobre una piedra blanca y gris, del mismo gris que su sombrero.
Esa noche en un hotel de pueblo habló con un señor mayor. Un cazador de avestruces. El señor recordaba vagamente a Magdalena. De vez en cuando él también soñaba con ella. Pero no recordaba nada más. Una mujer de una extraordinaria belleza, le dijo. Una belleza como nunca habíamos visto por estos lugares. Viajaba acompaña por alguien como usted, pero sin sombrero. Escuchaban tangos los dos, dentro de la habitación. Tangos muy extraños, de discoteca, con tambores o baterías o algo así. El los había visto una noche, a través del ojo de la cerradura. Ella debajo, el tipo arriba. Desnudos. Nadie llevaba un almohadón en la cabeza. Pero el cazador no podía recordar el rostro del tipo. Sólo a ella.
De alfileres, ni hablar. En su vida los había utilizado. A los avestruces las cazaba con boleadoras, o con escopeta. No tenía mujer. Nunca había tenido. Sostenía en su memoria de viejo una vaga noción de lo que era un alfiler. Un objeto de la infancia. Un inasible objeto olvidado que tal vez usaba su abuela para zurcir medias o algo así. El nunca había comprado ninguno. Total, ¿para qué? Eso le dijo. Y se lo quedó mirando fijo. ¿Quiere una ginebra? No, gracias.
En el manual había precisas indicaciones sobre qué hacer en circunstancias como éstas. Apuntó en una hoja de papel:
Indicios. Magdalena pasó por aquí. No viaja sola. Es probable que haya perdido el alfiler. Se desnuda por la noche y deja que la monten. A veces la que monta es ella. Se registra con su documento en los hoteles. Nunca usa el DNI de él.
Días más tarde, en un restaurante, comió habas, arroz, pollo. Estaba perdido pero no lo sabía. El Chevy se había quedado sin gasolina o tal vez se le había estropeado el motor y tosía cuando lo encendía. El también tosía. Y a veces escupía sangre sobre un pequeño pañuelo, pero no le importaba.
Durmió cuatro noches en otro hotel mientras esperaba que le arreglaran el coche. Antes de acostarse introducía la espina del cactus en el ojo de la cerradura. De ese modo evitaba soñar con Magdalena. Sus anotaciones se habían interrumpido. Se sentía triste, no sabía por qué.
Una mañana la mujer que limpiaba el hotel se pinchó el dedo con la espina cuando intentó abrir la puerta de la habitación. Se llamaba Luisa y jamás había oído hablar de Magdalena ni mucho menos la había visto. Mientras de su dedo manaba sangre él la miraba y le preguntaba y la aturdía con detalles acerca de los viajeros desaparecidos. No podía ser, le decía, que no los hubiera visto. Porque ellos habían pasado por ese hotel. A la mujer le dolía demasiado el dedo y no le prestaba atención.
En la hoja de Indicios anotó:
Han sobornado a la empleada del hotel. ¿Cuánto le habrán pagado?
Esa noche volvió a soñar con ellos. En la cama, junto a los amantes, estaba la mujer de la limpieza. Desnuda. De su dedo manaba sangre mientras Magdalena la montaba y luego la montaba el tipo también. Al final, uno de los dos la ahogaba con el almohadón. La mujer de la limpieza moría. Un engañoso charco de sangre hacía suponer un corte en la yugular, una puñalada en el corazón. Pero era un indicio falso. Ella moría asfixiada. El que sangraba era su dedo. Sangraba aún después de que ella hubiera muerto. Magdalena y el tipo se reían. A j aja… a j aja ja ja.
Cuando llegó a la ciudad su memoria comenzó a extraviarse y sólo lo mantenía en orilla exacta de la realidad el papel con los indicios y el manual del detective. Estuvo cuatro semanas durmiendo dentro del Chevy frente a una escuela abandonada. Comió sándwiches de mortadela, jamón, empanadas, un pedazo de queso.
Una noche se introdujo en la escuela y sólo encontró al sereno. Un hombre bajo y regoldón. Mentía, el tipo. Y escupía al hablar. Afirmaba que Magdalena había sido directora de la escuela y que la habían despedido. Una tarde, le dijo, la encontraron desnuda en su despacho. Había un alumno con ella. Un niño de siete años, tal vez, o de nueve. No lo recordaba bien. Luego le habló de almohadones, alfileres, un celador que miraba por el ojo de la cerradura. Un embrollo. Una inmundicia atroz y académica, fruto de la imaginación del gordo, que nada tenía que ver con la realidad.
Vino después un período incierto, como incierto había sido siempre su amor por Magdalena. Pasaron años, meses, días, horas. Interminables segundos. La tierra giró varias veces sobre sí misma y se aproximó al sol el oscuro continente sobre el que él dormía.
Una tarde se encontró el papel en la puerta del frigorífico. La palabra Indicios había sobrevivido al paso del tiempo pero las otras palabras habían desaparecido. Todas, menos el número del DNI que una noche había soñado. A su lado había un nombre y era el suyo. Al papel lo sostenía un imán y al imán lo envolvía una berenjena de madera. Una berenjena negra, que tenía clavada un alfiler. La berenjena tenía ojos y los ojos parecían los del demonio.
El se acercó sigiloso al frigorífico y extrajo el alfiler con cautela y precisión. Luego, con el alfiler en la mano (que a ratos parecía querer transformarse en una gigantesca espina de cactus) se dirigió hacia la habitación donde Magdalena dormía.
Después miró por el ojo de la cerradura y todos sabemos muy bien, lo sabemos perfectamente, qué fue lo que vio.

Aunque hay quien dice que:

Se vio a si mismo montado desnudo sobre ella, sorprendido y enamorado de la mujer que nunca supo bien cómo había encontrado. Vio, con asombro aún mayor, cómo abandonaba a la mujer y, todavía desnudo, se calzaba el sombrero gris y se encaminaba hacia la puerta. Luego, encorvándose con mucha dificultad, miró por el ojo de la cerradura. Y después ya no vio nada más. Una terrible espina de cactus o un alfiler, le atravesó el ojo.
Entonces recordó la lejana tarde en la que murió su padre y volvió a sentir el perfume de las flores que reposaban sobre la tumba de su abuela. Y se arrepintió de no haberse girado ese día para mirarle la cara al diablo.

20 jul 2006

MELANCOLIA E INCESTO

APUNTES SOBRE LA CAIDA DE LA CASA DE USHER

¿Por qué se cae la casa de Usher? El genio de Poe te lo dice en una línea: “…habían existido siempre entre ellos (los hermanos) unas simpatías de naturaleza casi inexplicables”.
Y luego no vuelve a hablar más del tema. O mejor dicho: habla todo el tiempo, pero no lo dice. Ese es el arte de la literatura. A mi me vuelve loco ese “casi”. Casi inexplicable. Y, ¿qué explicaciones puede haber? Usher loco, melancólico, los cabellos le han crecido como telas de araña. La entierra prematuramente a su hermana porque en realidad tiene deseos de matarla. Cuando comprueba que ella aún sigue viva, todo se derrumba.
“Es raro ese cuento” me dijo Bea el otro día. Tan raro como el incesto, tan común como el derrumbe.
¿Y el hombre que mira? El personaje que narra se va, al final, dejando que la casa se venga abajo. Es como si quisiera dejar atrás la caída. “Ahí está” parece decir “que se caiga arriba de quien se tiene que caer, la casa”. Él sólo estaba ahí para contarlo. Curiosa perspectiva de Poe narrador. Sus personajes parecen siempre mirar la realidad desde afuera. Están adentro sólo para contártelo. Y cuando las cosas se ponen feas, se van. “La caída…” es el caso más extremo.
O, como en El Pozo y el Péndulo, quien cuenta se salva a último minuto. Claro, sino… no lo hubiera podido contar. Te lleva hasta el extremo y luego te saca. El cine americano le debe mucho a su perspectiva. Un paralelo evidente entre la vida de Poe y su obra se traza a través de la posición que asumen sus personajes.
El escritor que trata de exorcizar sus fantasmas, el alucinado bajo el efecto del láudano. Hay una foto de Poe, o un cuadro. No lo recuerdo bien. Con su bigote fino y su rostro chupado está mirando, mira a sus futuros lectores. Está triste porque no le dan bola. Nadie le reconoce lo que está haciendo. Pero él parece saber que 100 años después los hombres seguirán sugestionándose con sus cuentos.
Melancolía e incesto. El melancólico expresa una culpa oculta, que no actúa al descubierto. Una culpa insólita, que no tiene palabras. La melancolía es en el relato la consecuencia lógica del incesto negado. Una forma de autodestrucción. Dejarse crecer el pelo como tela de araña. Abandonarse a la culpa. Dejarse derruir por ella.
Hay algo en la tradición trágica de la literatura argentina que tiene sus orígenes en la fascinación por Poe. Poe es lectura de iniciación. Se lo lee a los 14 y se teme por las noches, debajo de las cobijas, el murmullo del “corazón delator”.
Recuerdo que mi madre me prohibió leerlo, la tarde en que me descubrió arriba del coche de mi viejo con un ejemplar de las “Narraciones Extraordinarias” que me había sacado de la Biblioteca del pueblo por recomendación de mi tía. “Tu tía está loca” puso mi madre el grito en el cielo “Esos no son libros para chicos”.
Yo lo devolví. Pero después empecé a ir a la biblioteca a leer allá. En el verano, cuando la siesta se alarga en La Pampa, leer a Poe produce una extraña sensación. En la llanura el incesto y la melancolía se respiran en el aire. No hace falta mucho para sugestionar a los hombres. Se vive con esos fantasmas y nunca se habla del tema. Poe saca su magia de ese mundo rural que permanece intacto desde el siglo XIX en los pueblos pequeños.
No se habla del tema.
Aquí tampoco.
Baste agregar un solo hecho de la biografía de Poe para completar la figura: Se casó con una mujer de 13 años en 1825. Virginia Clemm.
Lean: http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/literatura/usher/usher.html
Otras rarezas de Poe en “La caída…”. Usa una palabra en francés: “ennuyé”. La traducción más cercana al español es “hastiado”. ¿Por qué lo dice en francés?
Otra: cita una obra casi desconocida de Maquiavelo, “Belphegor”. Para ser más precisos, se trata de “Belphegor el archidiablo”, también conocida en italiano “Il demonio que prese moglie”. La traducción es muy complicada. Algo así como “El demonio que tomó mujer”, si queremos ser literales. O “El demonio que se casó”. ¿Se casó el demonio de Usher con su hermana?
La obra de Maquiavelo, una de sus últimas creaciones, trata sobre la misoginia. Poe no era inocente al citar.
Última rareza: el cuento que el narrador le lee a Usher al final está escritor por un tal “Launcelot”. ¿La sombra de las leyendas del Rey Arturo caen sobre la casa Usher?
Hay un tango que dice “me gusta cuando callas” y habla de la “melancolía”. La poesía es de Neruda. Yo también callaré, a ver si les gusta.

13 jul 2006

Cosas Raras I

Dice Musil

“La condición del arte es la embriaguez. Excitación sexual, concupiscencia, fiesta, rivalidad, movimiento extremo – tales son sus causas… Este sentimiento impulsa al individuo a imponerse a las cosas...”
No pensaba en ello mientras martillaba esa tarde sobre el muro. No registraba el sonido del vacío detrás de si. Es difícil congelar su imagen en el tiempo. No tiene tiempo que congelar. Está ahí sentado, hace mucho calor.
“Hay que aprender a ver” dice Musil. “He aquí el adiestramiento primordial para la espiritualidad; no reaccionar instantáneamente a los estímulos, sino llegar a dominar los instintos inhibitorios, aisladores.”
Pero el martilleador está enojado. Ha reaccionado.
“Toda vulgaridad obedece a la incapacidad para ofrecer resistencia a un estímulo”. Suena fácil, pero no lo es. El martilleador tiene mucha bronca.
Él no ha leído los Diarios de Robert Musil. Ni siquiera sabe quién es ni le interesa. Y si alguien se lo nombrara se quedaría mirándolo como quién ha logrado mentar al más famoso sin que su interlocutor se entere de qué va la cosa. Si el martilleador fuera más sólido, le diría que esa es una de las preguntas difíciles del Trivial. “¿Quién es Robert Musil?” O “¿En qué país nació el escritor Robert Musil?”. Pero el martilleador no juega tampoco al Trivial.
Su mayor ejercicio intelectual lo realiza en la playa, durante el verano, cuando rellena el crucigrama que viene en el periódico. A veces se levanta y le pregunta a su mujer “Lago más alto del mundo, en Sudamérica, Bolivia”. “Ocho letras”.
Pero su mujer tampoco sabe y al final termina rellenando el casillero gracias a que acierta con las palabras transversales. “Titi Caca!” “¡¿Cómo no lo supe antes?! Más fácil… Titi Caca”. Pero hoy el está enojado y de nada de eso se acuerda.
Dice Musil que el arte de Leonardo Da Vinci era “natural y racional al mismo tiempo”. Nuestro hombre no lo es. A veces actúa con cierta naturalidad y otra vez se muestra racional, pero en ningún momento logra congeniar las dos virtudes y mucho menos profundizarlas. Nuestro hombre está en la calle, donde todo sucede. Estamos regresando a la Edad Media. Todo sucede, una vez más, en la calle.
Nuestro personaje ha adquirido habilidades, no posee casi atributos y suele reír muy poco. Es parte de su condición de ciudadano contemporáneo. De hombre de la calle, digamos. Ríe con la televisión, algunas noches. Muy poco lo hace con su mujer, mucho menos con sus hijos. Con sus hijos ríe una vez al mes.
Es más fácil que nuestro hombre compre un número de la lotería. Y eso que nunca leyó a Borges, por lo cual no sabe que la lotería… ay ay ay… la lotería…
Dice Musil: “Todos los números reales pueden ser representados mediante puntos sobre el eje de las abscisas”. Y el martilleador dice “¿Ah si? No lo sabía. ¡Qué importante! Jamás lo hubiera pensado.” Y se queda pensando… “Todos los números… qué loco! Ja ja. ¡En el eje de las abscisas!”
Toda es reflexión le hace olvidar por un momento su furia. Ya no tiene tantas ganas de pegarle al jefe. Lo ve como a un enano. Un escombro más. Como los que él hace todos los días, dale que te pego con el martillo. Un pedacito de ladrillo que cae roto al lado de su antiguo vecino. Ya no es un casa, su vida ha perdido sentido. Ya no es un muro. Es sólo un pedacito de ladrillo. Nuestro hombre ha dominado los instintos inhibitorios. Siente la embriaguez del arte, hasta está un poquito excitado, siente la concupiscencia cerca, la fiesta… Nuestro hombre se acerca a Musil. O a lo que Musil dice, que no es lo mismo.
Dice Musil: “Libre voluntad (par excellence) = poder emprender algo”.
Y el martilleador siente que él emprende algo. Cada mañana. Por eso tiene bronca. Porque él emprende y emprende y sin embargo cada día se le presenta una realidad igual a la que abandonó el día anterior y él tiene que volver a emprender y no comprender por qué el muro se repite y regresa y nunca hay otra cosa que hacer que no sea emprender la destrucción de un muro nuevo. Está cansado nuestro hombre. No siente que poder emprender algo lo impregne de libre voluntad.
La última vez que se sintió libre fue… “¿cuándo fue?”
Cuenta Musil “Hace cuatro semanas vi reírse a un caballo aquí. Fue en Vialle Della Regina. Se trataba de un pequeño, elegante y joven caballo de coche de punto. Estaba atado a un muro”.
El mozo le hacía cosquillas al caballo. El caballo se moría de la risa. Nadie rompía el muro.
Todo eso nuestro hombre no lo sabe.

10 jul 2006

Entrevista con Quique Sanchez Flores

Hijo de Isidro Sánchez, lateral del Real Madrid en los tiempos de Alfredo Di Stefano y de Carmen Flores, hermana de la gran Lola, Quique Sánchez Flores es un bicho raro del fútbol español. Al igual que su padre formó parte del Real Madrid en los tiempos de Laudrup, Hierro, Redondo y Martín Vázquez, hasta que le llegó la hora de colgar los botines y no pudo, o no quiso, alejarse de los estadios. Fue entonces que emprendió la difícil tarea de ser Director Técnico en el ultra competitivo fútbol español. Dio sus primeros pasos en Getafe, un equipo pequeño que luego de su paso ya no abandonó la Primera División, hasta que lo llamó el Valencia, uno de los grandes clubes ibéricos. El Barcelona le arrebató el sueño de lograr el título este año, pero sus objetivos de volver a colocar al club entre los primeros de España y de llevarlo a la Champions League la próxima temporada se ha cumplido. De verbo ágil como sus piernas y con la mirada amplia que sólo tienen los que como él se han criado mamando arte y fútbol en cada rincón de la infancia, Quique se confiesa a Playboy en esta entrevista exclusiva.

P: He oído decir que crees fervientemente en la genética. Y los que vieron a tu padre jugar juran que tu tenías jugadas idénticas a las suyas, ¿es cierto?

Q: Si, claro. Aunque eran épocas muy distintas, pero nuestra forma de jugar, además de hacerlo los dos por la banda derecha y con el número 2, eran muy similares. Éramos laterales ofensivos, él muy ofensivo para su época y yo un lateral moderno para mi tiempo.

P: ¿Se ha perdido esa forma de jugar antigua, ese fútbol intuitivo y pasional de antaño? Alguna vez te he oído decir que los jugadores ahora corren más y piensan menos…

Q: Si, están muy mecanizados, automatizados. Sobre todo en el aspecto defensivo están muy controlados y el jugador pierde libertad e instinto. Hoy en día el equipo que no está organizado, que no cumple con ciertas obligaciones, da la sensación de que está despistado y es más vulnerable a la derrota.

P: ¿Eso sólo pasa en Europa o también lo ves en el fútbol latinoamericano actual?

Q: El fútbol latinoamericano lo veo más abierto, más genial. Tiene más espacios, está menos organizado sobre el campo. En Europa, sobre todo en las grandes ligas, como España, Italia, la sensación es que nos encontramos con un fútbol más táctico.

P: ¿No será que se ha vuelto muy industrial? ¿O es que hay demasiado dinero?

Q: Es una pesadilla que se muerde la cola. Es más industrial, se mueve mucho dinero… Hay demasiados “objetivos” que se deben cumplir para satisfacer a los dirigentes. Eso obliga a que los entrenadores sean menos arriesgados, menos atrevidos. Y eso nos obliga más a recurrir a la táctica. Es un círculo muy difícil de romper.

P: ¿Qué es más estresante? ¿Jugar o entrenar?

Q: Entrenar, obviamente. Tienes que pensar más. Y jugar es más divertido y salvaje. Aunque después de conocer las dos profesiones me quedo con la de entrenador.

P: Se dice de ti que primero marcabas y después jugabas, ¿es cierto?

Q: Más o menos. Cincuenta y cincuenta. Era un marcador que me tocó jugar frente a delanteros muy buenos y luego tenía siempre la virtud de estar en el campo con la pelota.

P: ¿Hay alguien hoy en el Valencia que se parezca a ti?

Q: Salvando las diferencias, creo que Miguel. Es superior a mi en cuanto a fortaleza física pero tiene esa capacidad para ir arriba y abajo desbordando rivales y llegar al área contraria como lateral, en eso nos parecemos.

P: Ese ambiente en el que te has criado de músicos, artistas, bailarines, que rodeaban a tu tía Lola ¿cómo te ha influido eso después? ¿relacionas el fútbol y la música cuando te pones a trabajar?

Q: El fútbol es una forma de arte. Los futbolistas somos muy corales, somos como bailarines, nos tenemos que aplicar con sentimiento, con coordinación. Y tenemos que tener una sensibilidad muy especial. Todo eso lo he bebido en ese mundo genial de mi infancia, donde se respiraba improvisación por todos lados. Todo eso luego me sonaba parecido cuando empecé a jugar, todo tenía su lógica dentro de esa mirada.

P: ¿Lola nunca te contagió la pasión por el canto? ¿Te has puesto a cantar alguna vez?

Q: No, no. Cantar no. Ya tengo demasiada familia que lo hace, mi tía, mi madre, mis sobrinos. El árbol genealógico de la familia parece que se dividió en dos ramas: la física se dedicó al fútbol, la artística a la música.

P: Y a parte de tu padre ¿quién fue el que más te impregnó de fútbol en tu infancia?

Q: Alfredo Di Stefano. Es mi padrino y muy amigo de mi padre. Cuando entró en el Valencia en los años 70 mi casa se llenó de camisetas, de jugadores del Valencia que pasaban por ahí. Y eso no sólo hizo que me empezara a apasionar por el mundo del fútbol, sino que también me volviera valencianista. Y mi hermano Isidro, que es un año y medio mayor que yo y que siempre me llevaba de la mano a los campos donde mi padre jugaba. Todo eso fue abonando el terreno…

P: Tienes también fama de ser uno de los pocos intelectuales que hay en el mundo del fútbol. Una especie de Valdano contemporáneo…

Q: No. Jorge tiene una visión muy grande no sólo del fútbol sino de la vida en general, maneja muchos instrumentos. Yo manejo los justos, pero me gusta manejarlos bien. Me gusta la lectura, la música, el cine. En suma, no creo que me guste nada que no le guste a una persona normal, virtudes que no solemos utilizar mucho los que estamos en este mundo porque estamos demasiado impregnados por el deporte.

P: ¿Qué te gusta leer cuando estás en casa, relajado y tranquilo?

Q: Un poco de todo. Me gusta Benedetti, García Márquez, me encanta la novela sudamericana. Esa forma de expresarse me inspira mucha sensibilidad, se respira mucho sentimiento. Me gusta también leer biografías, historias reales. Leo bastante y un poco de todo.

P: ¿Y la música?

Q: Me gusta todo tipo de música. El soul, el funkie, el pop, el hip hop.

P: ¿Esa sensibilidad te ha hecho entrar en conflicto alguna vez con el ambiente del fútbol? ¿Has sentido que chocaban internamente las dos sensibilidades?

Q: No, lo he vivido siempre de un modo muy natural, aunque da la sensación de que cuando surge un personaje al que le gusta algo más que la pelota parece que estuviera en contra del fútbol y eso no es así. Creo que estaría muy bien a que a mucha gente del fútbol le gustara el fútbol y viceversa. Son mundos complementarios y sería bueno que pudiéramos unirlos más.

P: Una muestra de esa unión se verá ahora con el documental que prepara Emir Kusturika sobre Maradona…

Q: Me encantaría verlo. Maradona es un personaje admirable y una referencia interesantísima dentro de la historia del fútbol.

P: No eres de los que critica los comportamientos de Diego fuera de las canchas, ¿verdad?

Q: No, no, no. Para nada. Creo que es un genio como pudo ser Lola Flores en el mundo del arte él lo es en el fútbol. Todos pensábamos que no iba a poder darle vuelta a su vida y finalmente se la dio y eso me alegró mucho. Creo que es un personaje muy vital, muy sensible y hay que comprenderlo.

P: ¿Ves a algún Maradona en el fútbol contemporáneo?

Q: No, no lo veo. Maradona era de esos jugadores que provocaba que uno se sentara a ver un partido de fútbol sólo para verlo jugar a él. Y eso que había 22 jugadores en la cancha, pero uno sólo se sentaba a ver a Maradona. Nunca más he vuelto a sentir algo similar. Esa sensación de decir “voy a sentarme a ver que inventa Diego hoy”.

P: Juguemos un poco. Sin pensar. Te nombro a algunos futbolistas y me dices lo primero que se te viene a la mente. ¿Ronaldinho?

Q: Distinto. Necesita más del apoyo colectivo para desequilibrar un partido. Menos capacidad para englobar el juego de todo el equipo.

P: ¿Messi?

Q: Muy bueno. Ha sido la alternativa triunfal del Barcelona esta temporada. Aportó algo distinto. Todo lo demás ya lo tenían, vino Messi y marcó la diferencia.

P: ¿Aimar?

Q: Es un jugador desequilibrante, capaz de inventar jugadas imposibles a lo largo de un partido y quizá lo que le está haciendo falta es que pisar más el área. Juega en zonas muy difíciles del campo y salir vencedor de esas zonas es muy complicado.

P: ¿Kluivert?

Q: Ha sido un grande pero tuvo una temporada muy difícil. Fue un jugador muy destacado pero ahora anda peleado con las lesiones y eso lo atenúa.

P: Un monstruo en retirada: Zidane.

Q: Es una pena. Se nos va un jugador bello, con una gran elegancia y una inteligencia permanente, que siempre ha tenido unas salidas extraordinarias. Pero es la ley del fútbol…

P: Se retiran mucho más jóvenes los jugadores en Europa, si comparamos con América Latina…

Q: El ritmo también es mucho más lento, eh (risas).

P: Imagínate que mañana el Valencia viene y te dice que tienes todo el dinero del mundo para hacer un fichaje para la próxima temporada, ¿con quien sueña Quique? ¿a quién quisieras tener en el club?

Q: No tengo grandes sueños. Creo que hay jugadores muy interesante, pero no me traería los más bonitos. Me gustaría Essien, del Chelsea. Me traería a Henry, del Arsenal.

P: Ese es un sueño de alto vuelto… ¿Y en el Valencia ya te han dicho algo al respecto? ¿les has contado el sueño?

Q: No, no se me ocurre. No suelo contar mis sueños en el club (risas).

P: ¿Cómo ves el próximo Mundial? ¿Quién va a ser la sorpresa? Todo mundo apuesta sus fichas por Brasil, ¿será así?

Q: Brasil tiene eso siempre. Es un equipo tan “publicitado” que nunca se sabe muy bien dónde empieza la publicidad y dónde acaba el aspecto futbolístico. Siempre soportan una enorme presión. Es un equipo de grandes jugadores, los mejores del mundo, que no siempre sabe manejar esa presión. Vamos a ver. Brasil es un colectivo muy, muy potente, pero luego hay selecciones con un arraigo y un peso tremendo, a las que no podemos subestimar. Hablo de Italia, de Argentina, de la misma Alemania, que al jugar en casa siempre hay que darle una chance.

P: Aunque parece que están de capa caída los alemanes.

Q: Si, es cierto. Pero el hecho de jugar en casa y ser tan competitivos los hace muy peligrosos. Y será también un Mundial abierto a la aparición de un equipo sorpresa, como ocurrió en el último campeonato Europeo con Grecia. O como ocurrió en otros mundiales con algún equipo africano.

P: ¿Y tienes algún candidato a ocupar ese puesto de “equipo revelación”? Suena mucho Costa de Marfil…

Q: Hum. Son jugadores muy veloces, muy físicos, pero no lo sé. No sé si tienen tanto como para acabar siendo un equipo revelación.

P: ¿Has visto jugar a la selección mexicana?

Q: No, no los he visto. Siempre aparecen en las competiciones grandes y es ahí cuando los empezamos a ver a los mexicanos, tal vez porque sea una liga que no está muy vendida fuera de su país. Así que aquí vemos sus resultados pero no a sus jugadores, salvo que uno se interese particularmente. Creo que tienen un campeonato de nivel, pero no tienen demasiada llegada a España.

P: ¿Y España como llega a este Mundial?

Q: Con muchas dificultades. Primero, porque no tenemos historia y eso pesa. Cuando llegas sin historia a éstos ámbitos es muy difícil que te respeten. Además, un Mundial depende mucho de los jugadores y nosotros a nivel individual no destacamos, somos mejores a nivel colectivo.

P: ¿Te gusta Aragonés como técnico de la selección¿

Q: Si, es alguien que huele al fútbol, que lo olfatea y eso me gusta.

P: ¿Y jugadores? ¿Quiénes crees que van a dar el gran salto?

Q: Yo tengo mi preferido y es Kaká. Me parece un jugador soberbio. Es brillante, efectivo y al mismo tiempo hermoso. Es el jugador del que más espero.

P: ¿Te gustaría tenerlo en el Valencia?

Q: Ese no lo nombré ni como sueño… (risas)

P: Se que no te gusta hablar de los clubes rivales, pero la tentación es grande. ¿Cómo ves al Madrid de hoy comparado con el club que conociste en tus tiempos?

Q: Muy distinto. El Madrid actual es mucho más desordenado, más convulso. Mucho más preocupado por la imagen que por el resultado. Antes el resultado estaba antes que la imagen y ahora es al revés.

P: ¿Si te hubieran llamado para ser entrenador de este Real Madrid en crisis hubieras ido?

Q: Es muy difícil. Sobre todo porque estoy muy bien en el Valencia y con ganas de seguir. La distancia física entre Madrid y Valencia, en cuanto a territorio, es poca (no más de 350 km.) pero la distancia mental es muy grande y no están las cosas como para hacer ese tipo de trasvases.

P: ¿Te quedaste con un buen recuerdo de tu paso con el Madrid, de todos modos?

Q: Si, claro. Estuve dos temporadas como jugador y otra como entrenador de los chicos menores de 20 años, con los que ganamos un campeonato y me dejó muy buenos recuerdos. El Madrid siempre me trató muy bien. Soy madrileño de nacimiento y siempre tuve buen feeling con el club.

P: Otro equipo en el que has dejado huella es el Getafe. Se dice que después de tu paso esta escuadra pequeña parece haber llegado a Primera con ánimo de quedarse mucho tiempo…

Q: Si, lo dejamos bien apuntalado. Fue un año muy difícil el que me tocó estar al frente del equipo, porque con muy poco presupuesto tuvimos que lograr un objetivo muy ambicioso, y al final salió bien. Y ahora es más sencillo para el Getafe permanecer en primera porque cada año pueden ir sumando más jugadores de calidad y han seguido acertando con los técnicos, algo muy importante.

P: Hablando de clubes pequeños, ¿qué te ha parecido la proeza del Villareal en la Champions?

Q: Creo que cada año llega a esas altura un club pequeño porque no tienen presión, no tienen nada que perder y eso les permite llegar muy lejos. Hubiera sido una auténtica sorpresa que llegase a la final, pero la verdad es que se lo tenían merecido. El problema lo tendrán ahora, porque luego de haber pasado por un desafío tan importante se les presentarán las dificultades en la próxima temporada.

P: ¿Crees que Riquelme en el Mundial tendrá un papel tan destacado con la selección argentina como el que tuvo en el Villarreal en la Champions?

Q: No creo. Pienso que Riquelme necesita sentir muy protagonista y no se si Argentina está como para darle ese lugar en estos momentos. Tiene demasiados buenos jugadores a su alrededor. De todos modos siempre me ha parecido un gran estratega.

P: Y ahora, como para terminar “el partido”, hablemos un poco del doping… ¿Es un problema resuelto en la Liga española o sólo está oculto en estos tiempos?

Q: No, está muy controlado. Hay muchos controles sobre las sustancias que se consumen y los jugadores son mucho más responsables. Saben que si infringen las reglas hay un gran castigo y eso ha hecho que ya no les interesa tanto el doping, sino que prefieren cuidarse y salir a competir como corresponde.

9 jul 2006

Merchandising, especulación y anteojos negros

Por Oscar Guisoni


El Papa Benedicto XVI culminó ayer su breve visita de 26 horas a España sin que su presencia haya convocado las multitudes que esperaban los organizadores del V Encuentro Mundial de las Familias. La policía local estima que 400 mil peregrinos siguieron el discurso de clausura del evento que impartió el Papa el sábado por la noche y casi un millón asistieron en la mañana del domingo a la misa con la que Josef Ratzinger se despidió del país. Bastante menos del millón y medio que esperaban las autoridades y la iglesia local.
Detrás queda la polémica por la sonora ausencia de José Luís Rodríguez Zapatero en misa dominical. Aunque Benedicto XVI suavizó sus críticas al gobierno socialista español y se limitó a defender el rol de la familia tradicional por encima de otro tipo de uniones, en clara referencia a la reciente ley que permite el matrimonio entre homosexuales, su vocero Joaquín Navarro Valls tensó el ambiente con unas declaraciones que dejaron entrever el fastidio del Santo Padre por la ausencia del Primer Ministro.
Navarro Valls comparó a Zapatero con Fidel Castro, Daniel Ortega y el ex dictador polaco Jaruzelski, todos ellos considerados auténticas bestias negras por la Iglesia Católica que, sin embargo, no dudaron en asistir a la misa cuando Juan Pablo II visitó sus países. El gobierno español no se dio por aludido y se consideró suficientemente representado por su Ministro de Relaciones Exteriores, Miguel Angel Moratinos y el de Justicia, Juan Fernando López Aguilar.
Zapatero sabe del fastidio que la visita papal ha provocado en una España cada vez más laica que censura los fastos y el derroche con el que Benedicto XVI fue recibido en Valencia. Se evitó además una esperada rechifla por parte de los grupos más conservadores, vinculados al Opus Dei, que cooptaron la organización del Encuentro.
La ciudad mediterránea, cuna de una familia tan emblemática de la Iglesia fastuosa como lo fueron los Borgia, demostró el fin de semana que la tradición no se ha perdido. La Valencia de Calixto III y Alejandro VI, los Borgia que gobernaron la Iglesia a finales del siglo XV y principios del XVI era famosa por su fastuosidad y lujos. La Valencia del siglo XXI, gobernada por una derecha más atenta a la especulación inmobiliaria que a la seguridad del transporte público (el accidente que costó la vida a 42 personas en el subte local el pasado lunes se debió a la falta de inversión del gobierno local), se gastó 30 millones de euros en la organización de la visita papal. En los barrios periféricos de la ciudad se notaba ayer el fastidio de los olvidados de siempre. “El centro parece una ciudad de reyes y por aquí, que no pasará el Papa, no recogen ni la basura” se queja un vecino del barrio de La Malvarrosa, mientras señala un terreno baldío lleno de escombros que el gobierno local no limpia desde hace meses.
La llegada del Papa dejó al descubierto dos Valencias muy diferentes. La parte elegante de la ciudad se vistió de amarillo y blanco. Los vecinos sacaron las banderas vaticanas al balcón y hasta las flores de los maceteros reproducían los colores de Roma. La intendencia local no dejó calle sin arreglar ni farola sin pintar en el trayecto que iba a recorrer el Papa y preparó el mega altar frente al faraónico complejo de la Ciudad de las Ciencias y las Artes, obra del arquitecto Santiago Calatrava, que se comió el presupuesto local durante los últimos años de modo vertiginoso. Mientras tanto, en Orriols o en Russafa, dos de los barrios más pobres de la ciudad, eran las pancartas de protesta distribuidas por la plataforma “Yo no te espero”, contraria a la llegada del Papa, las más elegidas para adornar los balcones.
“Esa gentuza que no tiene respeto” se lamentaba una peregrina toda vestida de amarillo, al ver un cartel contrario a la presencia del Papa en un balcón. La señora llevaba una elegante gorra visera vaticana, la misma que lució durante la misa el líder del opositor Partido Popular, Mariano Rajoy. La señora, como otros tantos asistentes al evento, concluía su vestuario con la famosa “mochila del peregrino”, también amarilla y blanca y que costaba 15 euros en los kioscos de la ciudad. Una amplia operación de merchandising que se completó con “la silla para ver el Papa”, 18 euros; el pack del peregrino que ofrecían algunos bares (1 sandwich y una latita de coca por 5 euros); la bandera Vaticana, entre 7 y 10 euros o el “menú del peregrino” que oscilaba entre 9 y 14 euros, entre un 20 y un 30 por ciento más caro de lo habitual. La visita también despertó la avaricia de los valencianos que llegaron a cobrar 1.200 euros por una habitación para dos personas durante el fin de semana en una casa particular. Los hoteles de la ciudad también aumentaron sus tarifas y ocuparon con éxito todas sus plazas.
El Papa abandonó la ciudad después de concluida la misa, con un breve paseo en el Papamóvil bajo un calor bochornoso que a esas horas rozaba los 34 grados. El blanco inmaculado de su traje contrastaba con las muy fashion gafas negras que Benedicto se calzó para evitar el impacto del sol del mediodía. Todo un símbolo, muy a tono con la pompa que impregnó su breve viaje.

Benedicto te da sorpresas

Por Oscar Guisoni

El V Encuentro Mundial de la Familia que se desarrolla en Valencia, monopolizado por el Opus Dei, no ha logrado tapar el debate que sacude los cimientos de la Iglesia Católica desde que Benedicto XVI fue elegido Papa a finales de abril del año pasado. Ya en esa ocasión, las paredes del Vaticano se poblaron de voces llegadas de todo el mundo que clamaban por un aggiornamento doctrinal que acercara a la jerarquía católica al convulsionado mundo globalizado del siglo XXI. Desde los sacerdotes africanos que no ocultan sus relaciones sexuales con las mujeres de las tribus en las que trabajan, al tiempo que defienden el uso del preservativo en un continente azotado por el SIDA, hasta los más eclécticos y progresistas teólogos latinoamericanos y europeos, clamaban por una reforma con mayúsculas que acabara con el abismo cada vez mayor entre la iglesia y sus fieles.
La elección de Joseph Ratzinger como Papa hizo presumir que esas voces no serían oídas tampoco ahora. Es más: muchos creyeron que el espíritu del Concilio Vaticano II iba a terminar por desvanecerse de modo definitivo, maltrecho ya como estaba por los golpes que subrepticiamente le había propinado Juan Pablo II en sus últimos años de vida.
Pero el Papa alemán no ha dejado de sorprender a propios y extraños durante su primer año de pontificado. Y a pesar de ser considerado como el gran guardián de la ortodoxia, su estatura intelectual y su prudencia a nivel político han terminado por demostrar que el personaje es más complejo de lo que se pensaba.
Su encuentro con Hans Küng, el máximo exponente de la disidencia teológica a nivel europeo, a principios de este año; su defenestración del dirigente de los Legionarios de Cristo y presunto pederasta Marcial Maciel, sancionado por la Santa Sede el 19 de mayo pasado y su insólita visita al campo de exterminio de Auschwitz, muestran un Ratzinger diferente al que todo el mundo esperaba después de su duro discurso contra la dictadura del relativismo pronunciado días antes de ser elegido Papa.
Fuentes cercanas a la Curia Española más progresista afirman que es tan fuerte la presión dentro de los muros vaticanos que Benedicto XVI está obligado a ejercer de equilibrista en medio de un campo minado. Su única Encíclica hecha pública hasta el momento refleja con claridad estas tensiones, que en el encuentro valenciano han vuelto a salir a luz. En ella su Santidad no sólo reivindica la memoria de Juliano el Apóstata, toda una herejía teológica de alto vuelo, sino que llega a reconocerle al marxismo “algo de verdad” en su crítica a la acción caritativa de la Iglesia. Lo que se dice, un auténtico terremoto doctrinal en una institución que otorga a las palabras un valor supremo.
Quienes pensaban que Joseph Ratzinger iba a ser un Papa con bajo perfil internacional, extremadamente endógeno y eurocéntrico, también están a punto de llevarse una sorpresa. Siguiendo la senda de su predecesor, que apuntó contra el mundo comunista y aportó algo más que un grano de arena a la hora de derribar la cortina de hierro, Benedicto XVI está centrando su mirada en China. Una jugada política de alto vuelo en clara sintonía con la Casa Blanca y que tuvo su punto de arranque durante su primera ronda de nombramientos cardenalicios, cuando el Papa elevó de rango al obispo disidente chino Joseph Zen. Zen lidera a la Iglesia católica clandestina en China, en abierta oposición al régimen que sólo reconoce a una supuesta iglesia oficial dirigida por el Partido Comunista. Su objetivo es sacudir los cimientos de la última mega dictadura que queda en el planeta y abrir al mundo occidental un enorme mercado de más de 1.300 millones de almas.Pero todo esto no logra contentar a sus críticos. Y mucho menos a los disidentes internos. Los católicos de a pié, sobre todo los que están más en contacto con el mundo cotidiano, esperan que el Vaticano comience a reconocer la enorme complejidad del mundo globalizado con su cada vez mayores desigualdades económicas y sociales, abandone sus posturas extremas en defensa de la familia tradicional y deje de lado su conservadurismo a la hora de criticar a la ciencia que experimenta con células madre en busca de una solución a enfermedades como el cáncer y el SIDA. Si no lo hace, advierten cada vez con voz más alta, el mundo occidental, la cuna del cristianismo, continuará con su andadura hacia una sociedad cada vez más laica y